jueves, 25 de junio de 2009

AMAR

Morir en vida es amar,
sentir cómo se desgajan
tu cuerpo y tu alma,
sentir cómo poco a poco
se muere tu mente,
cómo tu voluntad
te abandona;

cómo sin advertirlo,
te conviertes en un ser inerte.

De estos momentos amargos,
sin pensar,
nacen los versos más tristes
cargados de sentimiento,
de profundidad obscura,
de veneno, sangre y muerte.

1 comentario:

Mjesus dijo...

Pues tampoco conocía éste poema.
Me ha encantado. Desde luego, poeta eres, eso no hay quién lo discuta.
Muchos besos.