viernes, 4 de septiembre de 2009

OTRO ASESINATO


Esta vez le ha tocado a una mujer llamada Isabel Sánchez.
Otro asesinato de otra mujer, otro asesino que irá a la cárcel, y que dentro de pocos años estará en la calle vivo y libre, ¿pero, qué son unos años comparados con el gustazo que se ha dado al MATAR a su compañera?

Asesinar sale barato. ¡QUÉ ESPANTO!
Cuando oímos que en algunos países se matan a las niñas al nacer, o se venden, nos horrorizamos.

Ya al menos en la actualidad se da a conocer el nombre del asesino, hace unos años cuando yo pertenecía a la plataforma para la defensa de las mujeres, ni eso era posible, sólo se hacían públicas las iniciales, aún se preservaba la identidad del criminal; increíble.

Es imprescindible y necesario educar a nuestros hijos en la igualdad, poner todo nuestro empeño en que compartan las tareas de la casa, juegos, que se acostumbren ir a la compra, y sobre todo a que vean a las niñas de hoy que serán las madres y esposas de mañana, como PERSONAS, no como las esclavas y criadas que muchos ANIMALES, (por que no se les puede llamar hombres) las ven.

Desde que el mundo es mundo, a los hombres se les ha educado y acostumbrado a ser servidos por las mujeres, nadie se había dado cuenta de que también tienen dos brazos, y manos que les podían servir para bañar a los niños, poner la mesa, tender la ropa, poner la lavadora…
El hombre ha sido siempre venerado por nuestras abuelas, por nuestras madres y por todas nuestras antepasadas generaciones femeninas, y he aquí el resultado.
Algunos de ellos con dar unas pocas voces, echarse mano al “paquete” y escupir, se creen los amos del mundo y de sus parejas.
No conciben que la mujer tiene vida propia, que muchas tienen su trabajo, que aunque no justamente remunerado como el suyo, (ésa es otra de las cosas que alimenta el machismo) puede subsistir sin depender del todopoderoso MACHO, y que si colaboran en las tareas del hogar, dejarán de serlo.

Cuando la pareja le demanda ayuda, cuando la mujer deja de ser la sumisa esclava que se ha cansado de soportar vejaciones, malos modos y se revela, el maltratador pone en marcha el plan “A”, que es el maltrato psicológico, que consiste en destruir la autoestima que la mujer pueda tener. Empieza así una destructiva y agotadora lucha en la mente de la mujer, que acaba por derrumbarla, y si sobrevive a ello, recurrirá al plan “B”, que es el maltrato físico, y si éste no funciona, ya no queda más remedio que matarla, “a ver si se va a creer ésta que es alguien” “eres mi mujer y tienes que hacer lo que yo diga”.

Y yo con toda la rabia y furia del mundo, les pregunto a esos ANIMALES: ¿quienes os creéis que sois, dioses?
No sois más que seres humanos, personas iguales que nosotras; eso si, con instintos asesinos peores que las alimañas, pero PERSONAS.

Por eso no me extraña cuando en las noticias oigo alguna vez perdida en el tiempo, que una mujer ha matado a su compañero.




3 comentarios:

Anny Aguirre dijo...

creo que es espantoso que pasen cosas asi, pero en estos tiempos veo mas violencia y mas muertes. respecto a tu comentario en mi blog, tienes toda la razón, solo que mira como se escriben los libros en estos tiempos. besos nena

Anny Aguirre dijo...

la verdadera educacion se ha dado por la madre, y la madre de la madre de la madre.... y es un ciclo interminable. bueno fuera que esta educacion fuera llena de todo lo que en vdd vale la pena aprender y enseñar, el amor, la comprensión, compañerismo, tareas comunes, respeto, felicidad,etc. si fueramos mejores madres y padres para nuestros hijos.

Guardiana de la Vega dijo...

tienes toda la razón. Gracias por encontrar un momento para ver mi blog. Muchos besooosss.¡¡MUAC!!